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"El conejito estaba 'constreñio' reseco y chicuelo, solo le faltaba pedir caridad. Jo con la crisis"

Reservas mesa. Te acuerdas del gentío, del menú a diario, de las “graellades” de carnes exquisitas y con una prevención de tiempo llegas a la hora, al la calle Tajo de Barcelona. Pides la carta de vinos. De “este” no hay. De “este” tampoco... es que las fiestas. Son las dos de la tarde, estamos solos, dos comensales. Hay algo que huele a chamusquina. El cristal que separa la gran parrilla de la cocina está muy sucio, de días, antes no estaba así: lucía cada servicio. Los cántaros de adorno en los estantes están llenos de polvo. Los camareros altivos comienzan a atender a los siguientes comensales con un compadreo de besos, besitos y ensamblajes indignos de la profesión. Otro vino recomendado, que no está en la carta, nos es presentado como reserva remarcando que el precio será como el Viña Tondonia, vino riojano de prestigio a 28 € la botella.
 
Por una ensalada de lechuga de mala calidad, sin gracia, 6. 30 € (mil pesetas y mas de las de antes), un plato de queso de ínfima calidad al que llaman manchego ( Ay ¡, pobre manchego) 10 € y en la nota lo marcan como ración de “els embotits” i tant embotit!!. Ya no debo hablar del conejito lechal que sirvieron a mi acompañante por que retrocedería en el tiempo y me acordaría de la crónica de una colega, hace muchos años, que acusó a Can Rectoret de servir “gazapos” de laboratorio y por poco les cuesta la ruina total al restaurante por aquella infamia.
 
Yo les cuento lo que pasó. El conejito estaba “constreñio” reseco y chicuelo, solo le faltaba pedir caridad. (12 €). Jó con la crisis. Testigos asombrados y nota con VISA. La mala leche se centró al no dejar propina alguna. En fin que si en Can Joanet hacen banquetes, bodas y comuniones aten bien los machos. No se permite fumar. Sí, se les permite alzar la voz a los camareros para que escuches que no eres nadie para enseñar abrir botellas de vino con profesionalidad. Los dueños o gerentes ni mú... es que las fiestas.
 
Rodrigo Mestre