Carmen Alborch, ex-secretaria primera del senado y ex-ministra de Cultura

“…la dieta mediterránea simboliza una serie de valores que pueden ajustarse más a los requisitos exigidos para ser declarada Patrimonio inmaterial de la Humanidad…”

 

1) ¿Qué opina usted de que la Dieta Mediterránea se haya presentado como candidata a ser nombrada Patrimonio Cultural de la Humanidad por la UNESCO? ¿Considera que la dieta Mediterránea puede ser un patrimonio cultura inmaterial?

 
En primer lugar, me parece muy positiva toda iniciativa de carácter plurinacional que estimula el aunar esfuerzos y llegar a acuerdos. Y en ésta España, Italia, Grecia y Marruecos constituirán el núcleo de países que lo redactará, aunque se mantendrá abierto a la participación de otros estados del arco mediterráneo.
 
Me parece una fantástica idea porque creo que cocina es cultura, y porque considero que reúne muchas condiciones para ello.
 
Por un lado, la Dieta Mediterránea conjuga el ser un patrimonio cultural inmenso acumulado durante milenios, y a la vez vivo, que sigue transmitiéndose de generación en generación, y que infunde un sentimiento de identidad a las diversas comunidades de la cuenca mediterránea.
 
Además, la dieta mediterránea tiene una serie de valores adicionales: estimula la producción y consumo locales, fomenta una agricultura respetuosa con el medio ambiente y promueve los intercambios e iniciativas regionales. Contribuye al diálogo cultural, a la transferencia de conocimientos y tecnología, y a la revitalización económica y social de todas las comunidades ribereñas del Mediterráneo.

Por último, estoy convencida de que esta declaración contribuiría a que los beneficios que, a largo plazo, tiene sobre la salud una buena alimentación lleguen a un público más amplio, especialmente a los jóvenes.
 

2) En contraposición una comisión parlamentaria francesa está discutiendo la posibilidad de presentar la cocina francesa  como candidata a la UNESCO, esta comisión, impulsada por el presidente Sarkozy, analiza las opiniones de numerosos expertos y chefs acerca de esta candidatura de los cuales algunos como Guy Savoy ya se han manifestado a favor  y Alexandre Cammas, fundador de un movimiento llamado Lefooding  se pronunciaba en contra con las siguientes palabras "Es totalmente incoherente, no entiendo cómo se puede dar un reconocimiento como éste a algo como el cocinar que está en continuo crecimiento y cambio".

 

¿Usted qué opina al respeto? ¿se lo merece la cocina francesa? ¿Y por qué sólo esa?

 
No soy yo quien debe decidirlo, pero, indudablemente, Francia es una potencia de primer orden en la gastronomía mundial y eso es algo de lo que los franceses se sienten muy orgullosos, por lo que tiene todo el derecho a intentar lograr ese reconocimiento, aunque no sea la única que lo merece.
 
Por otra parte, me parece que la dieta mediterránea simboliza una serie de valores que van más allá de los gastronómicos, y que pueden ajustarse más a los requisitos exigidos para ser declarada Patrimonio inmaterial de la Humanidad. Tampoco hay que olvidar que ya cuenta con el reconocimiento por parte de la Organización Mundial de la Salud y de la FAO como un modelo alimentario de calidad, saludable y sostenible.
 

3) Al igual que Carme Ruscalleda La restauradora francesa Anne-Sophie Pic se convirtió en la única mujer de su país que obtuvo la tercera estrella de la prestigiosa guía Michelin. Aunque estamos avanzando mucho aún es muy minoritario el número de mujeres que consiguen una distinción como esta. Como expresidenta de la Comisión Mixta de los Derechos de la Mujer e Igualdad de Oportunidades y actualmente Secretaria Primera del Senado ¿qué aconsejaría a estas mujeres que intentan hacerse un hueco en profesiones  tan monopolizadas por los hombres?

 
Intentar siempre tener la mejor preparación, acumular meritos, trabajar bien, lo mejor posible, crear redes de apoyo entre mujeres, buscar hombres cómplices. Hacer valer sus capacidades. Estar dispuestas a manifestar las legítimas ambiciones. Estar dispuesta siempre a aprender.

4) Hay muchas empresas de restauración y del mundo del vino que colaboran como parte activa en la difusión del arte contemporáneo. ¿Opina usted que estas iniciativas se tendrían que fomentar mucho más premiándolas de alguna manera?

 
Son buenas alianzas que contribuyen a la difusión del arte, combinar placeres y contribuyen al desarrollo económico y alimentan nuestro espíritu. Reconocer e impulsar las potencialidades de la innovación parece muy positivo.
 

 

5) Si un día nos vamos a pasear  Castellón de Rugat ¿ nos recomendaría algún sitio para ir a comer y algún plato típico?

 
Recomendaría el arroz al horno citado ya en el poema de Ausias March, Veles e Vents, cocinado por alguna de las espléndidas mujeres de mi querido pueblo.
 

6) Y como buena valenciana ¿nos puede dar su receta de la paella?

 
Hay distintas variedades, dependiendo también de la época del año y de costumbres locales e incluso familiares.
 
Se calienta el aceite de oliva en una buena paella, se sala y se sofríe el pollo y el conejo,  se retira a un lado y se sofríen las judías verdes, el garrafón y el tomate. Se vierte el caldo (dicen que el agua de Valencia es la mejor) cuando entra en ebullición se echa el arroz de clavo a clavo y un poco de azafrán o colorante. El ojo es muy importante para calcular las proporciones, el fuego y el tiempo. Si el fuego se hace con leña y en una casa en el campo con amigos tanto mejor.
 
Me gusta mucho también la paella de marisco, el arroz “a banda”, el arroz caldoso, el arroz en costra…
 

7) Tengo entendido que le gusta mucho viajar, de sus viajes ¿hay algún tipo de cocina que le haya sorprendido?

 
Afortunadamente muchas. Me gusta probar las especialidades, desde el pato laqueado al cous-cous, ceviche, el sashimi, por citar sólo algunos, la lista puede ser interminable.
 

8) Tengo entendido que usted participó como jurado en la entrega de premios que organiza la asociación Diálogo que tiene por objeto promover e impulsar aquellas actividades que permitan una mejor comprensión y diálogo entre España y Francia en todos los dominios y muy especialmente en el ámbito cultural, artístico, universitario, empresarial, periodístico, deportivo y humano. En esa ocasión se le entregó el premio a Ferran Adrià. ¿Cómo fue esa experiencia?

 
Siempre es interesante escuchar a Ferrán Adrià. La mejor experiencia la tuve cuando cenamos en El Bulli con Manuel Vázquez Montalbán, Carmen Casas y otros amigos. Ahora mi buen amigo Vicente Todolí, director del Tate Modern Gallery y el admirado artista Richard Hamilton con un importante equipo están desarrollando el proyecto derivado de la Documenta de Kassel. Seguro que el resultado es digno de ver.