Hace tres años un grupo de jóvenes malteses, oriundos de la ciudad de Qormi, tuvieron la idea de rendir tributo a lo que desde hacía siglos era el principal producto de la localidad; el pan. Nació así la fiesta llamada “Una noche en Casal Fornaro” que se celebra en el mes de octubre y al que acuden miles de personas entre malteses y visitantes extranjeros.

La idea era por un lado, recordar que el pan de Qormi es conocido en todo el país, y por otro, promover la cultura, el folklore y las tradiciones de la ciudad.
Hay que recordar que el pan ha sido un alimento básico del ser humano desde tiempos remotos y aunque no se conoce a ciencia cierta su origen se especula con la idea de que puede haber surgido por casualidad cuando nuestros antepasados de la prehistoria dejaron olvidados unos granos semi-molidos  y humedecidos al lado del fuego.

Sea como fuere, el pan forma parte de la alimentación en todas las culturas,

por lo que no es de extrañar que se le recuerde tanto en la mitología como en las diversas religiones. Es el caso de las cristianas, donde el pan es mencionado en innumerables ocasiones en la Biblia o también el caso de la Grecia antigua donde la diosa Demeter era la protectora de la nutrición, y tenía una rubia cabellera  de espigas de trigo maduro mientras que  en Roma el equivalente era la diosa Ceres. Claro que el pan de la prehistoria, hecho probablemente a base de harinas de bellotas o de hayucos, no se parecía en nada al de la actualidad ya que a lo largo de los siglos el ser humano ha ido desarrollando tanto  la técnica de elaboración de la masa como del horneado.

Y todo esto queda bien patente en Qormi,

donde con motivo de la Noche en Casal Fornaro, abren sus puertas algunos de los hornos más antiguos de la zona. Ahí el visitante puede participar en la elaboración tradicional del pan y naturalmente degustar este producto tan necesario en cualquier dieta. A lo largo de las principales calles hay cientos de puestos donde se exponen panes de diversos tipos y tamaños. Hay pan de trigo, avena, centeno, blanco, negro y también pan dulce de chocolate, duro y relleno de crema o pan de pizza a los tres quesos. Todo un surtido para todos los gustos pero también hay esculturas de pan, productos decorativos elaborados con la masa panera y así hasta lo casi, casi inimaginable, incluyendo grandes hogazas redondas de pan rellenas de un buen estofado de carne. Y junto al pan otras tradiciones de la ciudad, como la música, el baile y los trajes tradiciones.

Los habitantes de Qormi rememoran de esta manera una de sus más destacadas tradiciones.

Se trata de la tercera ciudad de Malta que ha destacado en la elaboración panera desde tiempos de la época de los Caballeros de la Orden de San Juan. Los Caballeros solían comprar su pan en alguno de los muchos hornos que había en la zona bautizando la localidad con el nombre de “Casal Fornaro”, el pueblo de los panaderos. Y hoy en día esto sigue siendo una realidad en Qormi que a pesar de los cambios con el paso del tiempo no ha abandonado en ningún momento su tradición panera.