Iris Gallery del Hotel Estela Barcelona y Hotel del Arte Sitges

Lugar encantador, con mucho arte pictórico en sus paredes y esculturas expuestas en cada rincón de la recepción diseñadas y esculpidas por artistas y personalidades de fama mundial.

 
La ventaja de las nuevas generaciones que se han criado en cocinas llenas de aparatos eléctricos es que, como no conocieron los antiguos sabores y aromas a leña, carbón o el vaho casero, vaporoso, de las cazuelas de barro, tampoco los echan de menos, y viven tan felices en la creencia de que la cocina es un Wok chino; la pastelería es horneada con pasta emborrizada y que la fruta crece en la nevera. Soy un exagerado pero los periódicos y sus encuestas a pie de institutos de enseñanza así lo detectan.
 
Así anda de turbio el panorama con tanto restaurante chino, japonés y de “fast food”,  pero aún hay espacio para que algunos establecimientos estén manteniendo unos platos de alta calidad y asequibles por su precio, con el servicio excelente y profesional que asiste el comedor, para muchos comensales o pocos, para fiestas familiares o reuniones de empresa. Allí todo es posible. Incluso enamorarse al quedar admirando del paisaje marítimo que se divisa desde las balaustradas de las habitaciones, piscina ,parque con césped o de la terraza comedor al aire libre en el estío.
 
El restaurante Iris Gallery, ubicado en el mismo hotel, (lugar encantador, con mucho arte pictórico en sus paredes y esculturas  expuestas en cada rincón de la recepción diseñadas y esculpidas por artistas y personalidades de fama mundial), pues bien, como iba escribiendo Iris Gallery resurge cada  cierto tiempo con una variedad de recetas que van elevando la curiosidad de los que ya somos habituales y conocemos muchas de sus especialidades típicas como las alubias con sepia en su tinta y picadita  perejil, el arroz en cazuela con frutos del mar, sopas de pescado, paellas de cierta enjundia, calamares fritos a la andaluza o rebozadas a la romana y todo hecho sin ninguna sofisticación. Bien presentados los platos no dan lugar a ninguna confusión.
 
El pescado y marisco al estilo “zarzuela” es antológico.
 
La elevación del nivel culinario en estas próximas fiestas se hace notoria por la delicadeza de su oferta y al comensal que propende  a la acumulación de fastos y banquetes,  resuelve con pasión si van al Iris Gallery. Jaime es un cocinero que se ha hecho en la casa y utiliza elementos naturales y los elabora como marcan los cánones tradicionales, sin mixturas atrevidas, cocciones de texturas extravagantes y ... en fin pasen y vean ustedes mismos la oferta y la obra profesional del jefe de cocina y de su equipo.
 

 
En la pasada edición de la Fiesta gastronómica del "Menjar del tast" (comida del bocado) el restaurante Iris presentó el plato Lenguado Gambas y Corazón de calabacín con Albahaca. Muy amablemente nos hacen llegar la receta y la compartimos con vosotros:
 
 

Receta para cuatro personas:

 
Para el relleno:
  • 4 lenguados 300 grs
  • 12 gambas
  • 100 grs de calabacín cortado a dados pequeños
  • 80 grs de cebolla muy picada
  • 50 grs de puerro cortado juliana
  • Unas hojas de albahaca
  • Aceite oliva virgen extra, sal
  • 15 grs de harina

Para la salsa:
  • Puerro, zanahoria y cebolla. Todo una unidad
  • 1 rama de apio, 3 dientes de ajo, 4 tomates maduros rallados
  • Aceite oliva virgen extra
  • Las cabezas de las gambas
  • Agua
 

Elaboración:

 
  1. Sacamos la espina a los lenguados y pelamos las gambas.
  2. Sofreímos la verdura sin el tomate, con las cabezas de las gambas, después añadimos el tomate y cuando haya reducido añadimos las espinas y el agua, dejamos hervir a fuego suave media hora y colamos.
  3. Para el relleno, sofreímos la cebolla, el puerro y el calabacín por este orden. Con la harina y algo de caldo ligamos el relleno y reservamos, cuando este frío añadimos las hojas de albahaca mal cortadas. Cortamos unas tiras de puerro y las freímos hasta dorar Para decorar envolvemos el relleno y las colas de gamba con los filetes de lenguado y los cocemos al vapor 4 minutos.
  4. Presentamos el plato con la reducción del caldo debajo, el lenguado y encima el puerro frito.