La Ruta del Vino “Rías Baixas”

Un bello recorrido de gran personalidad y prestigio que invita al viajero a degustar sus sabrosos caldos y la rica gastronomía de esta parte de Galicia.. 

La Ruta del Vino Rías Baixas se encuentra situada en un paraje incomparable en el que invita a disfrutar de unas excepcionales playas, de parques naturales, de marismas, de muchos paisajes rurales con amplias zonas de viñedo, así como de pueblos y ciudades de gran interés, termalismo, amén de su rico patrimonio cultural e histórico, que es tan importante como la gastronomía de esta tierra. Es por ello que aquí podremos disfrutar de buena variedad de fiestas gastronómicas de gran renombre como la Fiesta del Albariño en Cambados y la Fiesta del Marisco en O Grove, ambas de “Interés Turístico Nacional”.
 
Porque aquí, en esta parte de Galicia como ya he comentado, hay mucho que admirar ya que estamos en un escenario donde las rías dibujan un paisaje marino mágico. Nos encontramos en el valle del Salnés, un lugar rico en todo lo que uno pueda desear. Se trata de una geografía de fértiles valles repletos de pazos y camelias, donde el vino se hace protagonista en cada estación del año.
 
Esta ruta puede visitarse durante todo el año, aunque se aconseja comprobar las fechas y horarios de apertura de las bodegas antes de su visita, sobre todo en septiembre por coincidir con la vendimia. Existen momentos especiales para conocer la cultura del vino en su apogeo que es durante las celebraciones y fiestas del vino. Y, hablando del vino, convendría recordar que el Albariño es el complemento perfecto para los platos fríos, pescados, mariscos, setas, verduras y aves con salsas claras. Para un óptimo disfrute de este vino debemos tener en cuenta la copa, la temperatura y una adecuada degustación.
 
Todos los vinos con Denominación de Origen Rías Baixas, son sometidos a rigurosos controles por parte del Consejo Regulador que nació en 1988 con la finalidad de garantizar la calidad de estos caldos. El control de dicho Consejo se inicia con la inspección de las parcelas y el análisis de las características de cada viñedo, continuando con el control de toda la uva que entra en cada una de las bodegas pertenecientes a la Denominación de Origen. Superadas estas pruebas el vino consigue la Denominación de Origen Rías Baixas.
 
La uva albariña de bajo rendimiento y escasez relativa, es la que ocupa una mayor superficie de cultivo. No obstante, cabe citar que dentro de la D.O. Rías Baixas se cultivan, aunque en menor medida, otras variedades de uva como loureira blanca, treixadura, caiño blanco, torrontés y godello. La zona de Denominación de Origen Rías Baixas, como el resto de la comunidad gallega, cuenta con numerosos vestigios del pasado, testimonios del paso de otras culturas y gentes. Numerosas son también las muestras de los ataques de distintos pueblos, una serie de torres que recorren la costa y que en tiempos fueron el sistema de vigilancia de la Ría ante los pueblos invasores, (normandos, vikingos, sarracenos…) que tenían como objetivo Compostela.
 
La concentración de pazos y torres en la Ruta del Vino Rías Baixas, la convierten en un paraíso pacego. Esto fue posible gracias a las privilegiadas condiciones naturales de la zona, la riqueza de la tierra, la proximidad al mar y el clima, que aseguraban una alta calidad en la agricultura y el lugar residencial por excelencia. Hoy en día, un gran número de estos “pazos” han regresado a su primitiva vocación agrícola, elaborando exquisitos vinos de Albariño, cuyo prestigio crece notablemente entre los consumidores.
 
La fama que ha merecido esta ruta en los últimos años, tanto dentro como fuera de las fronteras españolas, se debe también en parte al reconocimiento del marisco, por ello no se puede abandonar las Rías Baixas sin degustar sus exquisitos frutos del mar que son de gran calidad, entre los que se encuentra el camarón, calamar, nécora, almeja, ostra, centollo, langosta, bogavante, langostino, vieira, zamburiña, mejillón, pulpo, etc. Junto con el marisco, cualquiera de las variedades de pescado (merluza, rodaballo, lubina, lenguado...), bien a la plancha, a la gallega o en caldeirada se puede degustar en los muchos establecimientos de restauración con que cuenta esta Ruta.
 
Por sus características, los vinos Albariño se pueden beber a todas horas, ideales para ser paladeados sorbo a sorbo en los momentos alborozados del aperitivo o bien formando parte de la más refinada liturgia gastronómica. Una buena muestra de ello lo vamos a encontrar en bodegas de la categoría de Martín Códax, o de Pazo de Fefiñanes, entre otras.

 

Bodega Martín Codáx

Ubicada en la localidad de Cambados, en la provincia de Pontevedra, la bodega produce vinos con D.O Rías Baixas, que es el vino blanco gallego de mayor prestigio: El Albariño. Mucho tiene que ver el clima de la región al igual que la tierra para la obtención de uvas de excelente calidad, maduradas en su punto óptimo. La variedad de uva albariño se distingue del resto por el tamaño tan pequeño de sus racimos, y la concentración de azúcar y un alto grado de acidez que confieren al vino frescura y personalidad.
 
La bodega fue fundada en el año 1986 por un grupo de viticultores, y se ha convertido en la actualidad en un punto de referencia dentro de la denominación de origen Rías Baixas. Con amplias y modernas instalaciones la bodega está dotada de la más avanzada tecnología, lo que optimiza el proceso de elaboración de sus vinos. Además, estas bodegas son una de las más representativas de la Denominación de Origen Rías Baixas, pues recogen la iniciativa y el trabajo de muchos viticultores de la zona.
 
En sus 150 hectáreas de viñedos de la variedad albariño, esta bodega elabora magníficos vinos. Sus dos grandes marcas son Martín Códax y Organistrum. El Organistrum está fermentado en barrica y su nombre hace referencia a un instrumento musical de origen medieval. Por otro lado, esta bodega siempre ha destacado por su aportación al desarrollo de la lengua y la cultura gallega. Así, desde 1992, patrocina el Premio de Poesía Martín Códax -un gran poeta y trovador del siglo XIII- además de dar su apoyo a varios grupos de música celta o contar en sus bodegas con un salón social para celebrar reuniones.
 

Dirección:

c/ Burgans, 91
36633 Vilariños (Cambados) Pontevedra
Tel: 986526040
 

Bodega Palacio de Fefiñanes

Nos comentaba el director de esta bodega cuando estábamos realizando una visita que “El vino, como las personas, cuanto más cerca este de su origen, más cerca estará de su verdad". En las Bodegas del Palacio de Fefiñanes hemos puesto esa verdad por delante. Nuestros vinos hablan con nitidez de su paisaje, de su tierra, tienen la plenitud de una variedad singular: la uva albariña, tan evocadora y poderosa como escasa. Y, con una botella en la mano nos decía: He aquí el fruto de nuestro trabajo desde hace más de un siglo.
 

 
Una tradición que ya forma parte de nuestra historia. La creación de la Bodega del Palacio de Fefiñanes se documenta en 1904 y culmina con el etiquetado y embotellado del primer albariño, el Albariño de Fefiñanes, cuya marca ya había sido registrada en 1928.
 
Unas modernas instalaciones para mantener el espíritu de una marca secular. De referencia monumental obligada en el inventario patrimonial de los más bellos edificios históricos de Galicia, el Palacio de Fefiñanes (también conocido como Palacio de Figueroa) levanta su arquitectura de espíritu renacentista en la monumental plaza del mismo nombre en la noble villa marinera de Cambados, frente a la iglesia de San Benito. Una plaza considerada, junto con la del Obradoiro, en Santiago de Compostela, de las más hermosas de Galicia.
 

Dirección:

Bodegas del Palacio de Fefiñanes S.L.
c/ Plaza de Fefiñanes, s/n 36630 Cambados (Pontevedra)
Tel.: 986542204
Email: Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

 

Volviendo a la gastronomía gallega

He de decir que disfruta de una riqueza y calidad inigualable. Dispone por sus múltiples zonas próximas al mar, de abundante marisco y pescado, así como productos derivados de la tierra que son cultivados con mucho esmero y cariño, entre los que hay que destacar los pimientos con denominación, como los de Padrón, las patatas de Bergantiños (cachelos), y los grelos en toda la comunidad autónoma; Pan de maíz, destacando el de Carballo y Cea. Frutos como las castañas, nueces, avellanas y almendras; sin olvidar la riqueza silvestre de las setas, los arándanos o la miel de bosque…
 
Pero hay, sin embargo un molusco, el pulpo, que debemos citar por ser un símbolo de esta tierra, así como por su humildad y porque se toma en todos los meses del año y en todas las ferias de Galicia. El pulpo "a feira", cocido, troceado, adobado con pimentón y sal, a la vinagreta, y rociado con aceite crudo es todo un deleite para quien lo saborea. También, entre los peces de río, podemos probar las excelentes truchas y los salmones salvajes, las angulas y las anguilas, los sábalos, reos, lampreas... Una lista interminable que habrá que dejar para otra ocasión, o para cuando nos encontremos merodeando este maravilloso rincón del noroeste peninsular.


 
Además de la D.O. Rías Baixas, en la provincia de Pontevedra también se elaboran licores, como el aguardiente, de excelente calidad. El aguardiente procede de la fermentación y destilación del bagazo (materia vegetal que permanece en las prensas tras extraerle a la uva su jugo). Este licor tiene entre los 33 y 40 grados de alcohol aunque en algunas zonas incluso puede superar los 50. Existen varios tipos de aguardiente: blanco, de hierbas, tostado o licor café. El aguardiente blanco se embotella tal y como sala del alambique. El de hierbas se deja macerar con hierbas que le confieren el aroma tan característico que tiene. El tostado recibe ese color por el azúcar tostado que se añade en su elaboración y el licor café recibe este nombre por incorporar azúcar y café en su maceración.
 
Y, para terminar esta breve ruta por la gastronomía gallega, recordaremos la bondad de sus quesos frescos -entre los que se encuentra el queso de tetilla-, la exquisita elaboración de la repostería, destacando los canutillos rellenos de crema pastelera y las filloas, que constituyen el más original y agradable postre que se puede saborear en Galicia.