La ruta del vino Ribera del Duero presente en Fitur 2012

La Ruta del Vino Ribera del Duero abarca municipios de cuatro provincias: Burgos, Segovia, Soria y Valladolid. Cuenta con 21.000 hectáreas de viñedo plantado y más de 250 bodegas donde se embotellan casi 50 millones de litros de vino.

  Este año estará presente en FITUR, con un corner en el stand del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente.
 
La Ruta del Vino Ribera del Duero se sitúa en pleno corazón de la Península Ibérica, en Castilla y León. Ribera es vino y gastronomía, es cultura y tradiciones, es monumentos con siglos de historia, es gente con estilo propio. Esta vez, en el marco de FITUR, presentará su amplia oferta.
 
Amparada en el marco de la Denominación de Origen, abarca municipios de cuatro provincias – Burgos, Segovia, Soria y Valladolid –. Habitada por más de 66.000 ribereños, cuenta con 21.000 hectáreas de viñedo plantado y más de 250 bodegas donde se embotellan anualmente casi 50 millones de litros de vino.
 
Por este motivo, los vinos de la Ribera del Duero han adquirido con el paso del tiempo una personalidad única y son, a día de hoy, reconocidos mundialmente. Tintos y rosados expresivos, elegantes, estructurados, de taninos nobles, de gran intensidad, complejos y de colores inconfundibles.
 

Experiencias enoturísticas

Con el vino como protagonista, la Ruta del Vino Ribera del Duero tiene una atractiva oferta de productos turísticos, todos con la autenticidad como seña de identidad: desde bodegas con encanto, noches de ensueño, degustaciones gastronómicas, catas de vino, tratamientos de vinoterapia, enotecas, visitas culturales, y una amplia oferta de actividades de ocio complementario.
 
En efecto, la Ruta del Vino Ribera del Duero ofrece el mencionado producto enoturístico combinado con interesantes propuestas de turismo de reuniones; turismo de naturaleza, turismo cultural (arte y patrimonio), rutas de senderismo y turismo gastronómico, que lo convierten en un producto de calidad y atractivo para satisfacer a grandes y pequeños.

Algunas de las propuestas estrella son:
  • Aprender a catar un vino: A lo largo de la Ruta del Vino Ribera de Duero, son múltiples los establecimientos que ofrecen al visitante la posibilidad de disfrutar de una iniciación a la cata de la mano de expertos enólogos.
  • Paisajes inolvidables para disfrutar: Una colección de lugares para recopilar imágenes representativa, los mejores rincones desde donde se obtienen buenas vistas de la Ribera, con viñedos, bodegas,...
  • Ruta de los Castillos: Uno de los elementos arquitectónicos más repetidos en todo el territorio que comprende la Ribera del Duero es el castillo. Esta tierra ofrece al enoturista atalayas y buenas fortalezas que merecen un alto en el camino.
  • Primeros pobladores: Castilla y León es un territorio con un amplio legado histórico. Muchas han sido las civilizaciones que la habitaron a lo largo de sus siglos. Hoy en día se han excavado, acondicionado y abierto al público distintos yacimientos arqueológicos. Paralelamente, en la Ribera del Duero, se han equipado varios centros de interpretación que nos acercan a todas estas civilizaciones pasadas.
  • Fin de semana en las bodegas subterráneas: Visitas como a las bodegas subterráneas como las del casco histórico de Aranda, uno de los núcleos centrales de la Ribera del Duero. Varios kilómetros de longitud, 7 en concreto de túneles y galerías que fueron excavadas entre los siglos XIII y XVIII para elaborar vinos, gracias a sus niveles constantes de humedad y temperatura (11-13º C)
  • De tapas por la Ribera: En la Ribera existe un gran número de asadores y restaurantes que, además de una buena mesa, ofrecen a los amantes del enoturismo buenas tapas y raciones.