• Dos referentes de la cocina española, Rodrigo de la Calle y Fernando del Cerro, clausuran Madrid Fusión con sus recetas

• La Joya de los Fiordos de Noruega demuestra su potencial como ingrediente de la alta gastronomía en las 400 degustaciones preparadas para los congresistas

• Una aliada de los profesionales que está el su mejor momento doce meses al año

Madrid Fusión es el gran escaparate de los productos alimentarios que alcanzan la excelencia gastronómica y de las técnicas para conseguirlos. Un lugar único donde poder aprender de la mano de las más destacadas figuras del panorama nacional e internacional.

En la edición de 2015, celebrada en Madrid, la Trucha del Fiordo de Noruega ha acaparado la atención de los profesionales de la restauración. De la mano de dos cocineros con una dilatada experiencia en este tipo de presentaciones, Rodrigo de la Calle y Fernando del Cerro, la joya de los Fiordos de Noruega ha demostrado las razones por las que los mejores restaurantes desde Alemania hasta Japón la incluyen en sus cartas.

Su sabor puro, deliciosamente suave, equilibrado y armónico, hacen de ella la materia prima ideal para la alta gastronomía. Contribuye a ello el hecho de que esté siempre en su momento óptimo de consumo, ya que solo se trabaja con los ejemplares que han alcanzado el tamaño adecuado, con la cantidad justa de grasa y un aspecto delicioso. Los congresistas que han asistido a la presentación de la Trucha del Fiordo de Noruega en Madrid Fusión han podido ser testigos directos de su excelencia gastronómica a través de las 400 degustaciones que se han servido a los asistentes.

La joya de los Fiordos de Noruega

En las aguas cristalinas y puras de los fiordos de Noruega, la joya es la Trucha del Fiordo. Nos encontramos ante un pescado del que se crían, cada año, apenas 60.000 toneladas. Una cuidada y limitada producción para satisfacer su demanda a nivel mundial. Este pescado necesita, para vivir y llegar a superar los cinco kilos de peso, las aguas marinas de los fiordos que se encuentran con las aguas dulces procedentes de los ríos, las lluvias, las cascadas y los deshielos de nieves y glaciares. Ese caudal cristalino contribuye a rebajar la salinidad del agua marina, condición imprescindible para su óptimo desarrollo.

Gracias a su procedencia, la Trucha del Fiordo ofrece un inmenso potencial de posibilidades de preparación. Al tratarse de un pescado con todas las garantías de su origen noruego, puede utilizarse en fresco para elaborar todo tipo de platos crudos, desde los tradicionales tartar europeos hasta los modernos platos de inspiración nipona, pasando por los tiraditos o los ceviches.

Otra de las formas que respetan la personalidad de este producto son los marinados. Gracias a su equilibrado perfil graso, la Trucha del Fiordo de Noruega captura las notas aromáticas de aliños y especias, con un resultado exquisito. Cocinada a baja temperatura, el resultado es delicioso. A la plancha, al horno, salteada, guisada, escalfada o estofada. Respetando los tiempos y las temperaturas podremos disfrutar siempre de sus importantes propiedades: una interesante fuente de proteínas, ácidos grasos como el Omega 3, vitaminas (A, B12, D), yodo y antioxidantes.