Pago de Almaraes

“ Hijos del sol y del frío”.


España es rica en tierras un tanto indómitas, tierras donde sólo existen dos estaciones una que es el invierno, duro y crudo y otra el infierno. Tierras como es el municipio de Benalúa de Guadix, tierra seca, desértica y de clima totalmente continental que en unión de la Olla de Baza forman parte de esas zonas que se desertizan cada día más y que su recuperación depende en buena parte de que haya personas que invierten en mantener viva su tierra, este es el caso de las bodegas “Pago de Almaraes”, unas bodegas de última generación, una inversión que busca la calidad en el tiempo, que busca la recuperación de las antiguas zonas vinícolas que miran a Murcia, desde los fríos de las cumbres de Sierra Nevada y que surcan ríos de altas paredes donde aún existen ciudades de la época troglodita, una tierra donde se puede admirar el más profundo secado con unas manchas verdes como si de oasis se tratara.
 
Bien es en esta zona y en esta tierras donde se producen los vinos de Pago de Almaraes. Esta bodega que optó en su día tal y como decimos por la calidad en el tiempo, le interesa más la tipicidad, la cosecha, el año vinícola y la expresión del terruño que otras cosas más banales.
 
De esta bodega hemos elegido el vino denominado “Memento, 09” , un vino intenso, rico en matices aromáticos que nos recuerdan las frutas negras y rojas bien maduras, con un fondo mineral, graso, carnoso y largo, pero que con independencia de todo esto, es un vino que expresa un clima severo, donde se mezcla una acidez marcada con una fruta con fondos de caramelo, pero en unión de frescura y unos taninos frutales vivos y presentes, todo arropado por una madera fina y una nota como secreta y esta puede ser que venga del hecho de que este vino tiene su crianza o reposo posterior en botella en cuevas naturales de arcilla, muy típicas en la zona, puede que sea esta la nota enigmática.
 
Salud y un momento para el Memento.