Características. De la familia de las sopas frías. Energética y reconstituyente. Refrescante y rica en vitaminas.
Origenes.

Es una sopa típica andaluza y extremeña. Es una sabia combinación de sencillos alimentos fundamentales para una buena nutrición que ha revelado en nuestros días la ciencia de las vitaminas. A mediados del siglo XIX, Eugenia María de Montijo, andaluza y esposa de Napoleón III, emperatriz de los franceses, puso de moda en Francia esta sopa fría.
 
Hace medio siglo era impensable encontrar la oferta de gazpacho fuera de un cortijo andaluz. Por sus propiedades dietéticas se ha hecho muy popular y con muchas variantes que casi ya no tienen que ver con el genuino y original gazpacho majado en un mortero a modo de pasta, que se licuaba con agua fresca para que cundiera más. Su nombre proviene del prerromano caspa, que significa “residuo, fragmento”.
 

Gazpacho a la Moderna

Ingredientes. (Para 4 raciones).

1,5 kg. de tomates rojos, 2 pimientos verdes, 2 pepinos pequeños, 2 dientes de ajo, 60 gr. de pan del día anterior, 8 cucharadas de aceite de oliva virgen, 6 cucharadas de vinagre de vino, ½ cucharadita de pimienta negra molida, 1 cucharadita de sal.

Elaboración.

Corte los pimientos, los pepinos, los tomates y el pan en trozos pequeños. Cubra con 1 l. de agua y añada el vinagre, la pimienta y los ajos machacados. Deje en maceración un par de horas. Pasado este tiempo, triture y añada el aceite. Rectifique el condimento. Sírvalo bien frío.

Curiosidades.

Cada provincia de Andalucía posee un gazpacho característico. Hay una forma de guisar una sopa y estofar conejos de monte llamada también “gazpacho al estilo manchego” o “gazpacho galiano”. Procurar no añadir jamás cubitos de hielo ni huevo duro ni jamón.