Una tónica más en el mercado español, pues sí y no. Si usted la trata como una más, pues cometerá un grave error, ya que no podrá disfrutar de su sabor. Ahora bien si tú o usted, consumidor de los sabores tradicionales con historia, la degusta, entenderá el por qué de este comentario. En sí, es una tónica de la prestigiosa casa italiana de las aguas premium San Pellegrino.
Esta se produce al estilo “Old Indian Tónic” , con aromas de cítricos frescos en unión de notas vegetales que proporcionan la quinina natural cosechada en altura (Chinchona Calisaya), ligeramente herbácea y con un fondo meloso.

Recuperación del elegante amargo y cremosa y fresca burbuja con un final amable donde vuelva a aparecer la melosidad que le aporta equilibrio y hace que se queden marcados los sabores de los botánicos de las ginebras, que los fija durante más tiempo, creando una mixtura entre; amargo – ácido – herbáceo y dulce de lo más atractivo.

Ésta es la definición casi perdida del estilo Old Indian Tónic y si a esto se le añade la calidad de un agua mineral natural como San Pellegrino, de burbuja fina y cremosa, las materias naturales como una Chinchona (nombre de la quinina en honor de la Condesa de Chinchón que otro día explicaré) extraída en altura que le aporta frescura e intensidad aromática y la dosis concreta y perfecta de fructosa natural para buscar su equilibrio, se produce y se recupera el sabor de antes, el sabor de una auténtica Indian Tónic.