Viaje a Altea: Uno de los rincones más hermosos del mediterráneo

Al menos dentro de la Comunidad Valenciana, es la pequeña localidad alicantina de Altea, un tranquilo pueblo blanco situado en el corazón de la Marina Baixa, donde se puede disfrutar casi todo el año de una primavera prolongada que sólo se rompe con la llegada del verano.

Genuino lugar de pescadores, rodeado por la Sierra de Bernia, es de los pocos lugares que ha sabido guardar sus tradiciones más ancestrales a través de los tiempos con una huella morisca que salta a la vista a cada paso que damos.
 
La historia de esta localidad se remonta siglos atrás, y está marcada por las diferentes civilizaciones que por ella pasaron, sobretodo por los antiguos griegos, pues al parece el nombre de Altea proviene del griego Altahia, que significa "yo curo", y como se encuentra junto a la desembocadura de un río, el Algar, cabe pensar que se trataba de un lugar estratégico para las curaciones, es decir una ciudad balneario, donde se trataban todo tipo de enfermedades. A principios del siglo XVIII desembarcó en la bahía de Altea la escuadra angloholandesa que apoyaba al Archiduque Carlos de Austria, encabezada por el general valenciano Baptista Basset, en el marco de la guerra de Sucesión, lo que favoreció la toma posterior por los austrocistas de Denia y de Valencia. El siglo XVIII marcó un auge agrícola, pesquero, comercial y demográfico, acabándose el siglo con 5.000 habitantes. Durante el siglo XIX la vida oficial y comercial se trasladó hacia el núcleo urbano próximo al mar.
 
Los casi 500 kilómetros de costas que bordean las tierras de la Comunidad Valenciana están llenos de hermosos lugares para visitar, y Altea es uno de los rincones preferidos por la gente que busca el relax y la tranquilidad: un paraíso en esta parte del Mediterráneo. Se trata de un simpático pueblo del corazón de la Marina Baixa, una zona en donde se puede disfrutar casi todo el año de una primavera prolongada que sólo se rompe con la llegada de la estación estival. Genuino lugar de pescadores, rodeado por la Sierra de Bérnia, de 1.128 metros de altitud, es una bella localidad cuya huella morisca salta a la vista en cada lugar que visitamos.
 
Altea ha sido conocida desde los años sesenta como el paraíso de los artistas, ya que aquí han buscado refugio desde siempre escritores, pintores, escultores y ceramistas venidos de todos los rincones del planeta, como Eberhard Schlotter o españoles tan conocidos como Marisol, Antonio Gades, Rafael Alberti, Vicente Blasco Ibáñez ... Sus calles descienden lentamente hacia el mar, y las pequeñas casas pueblerinas, encaladas en blanco de toda la vida, hacen de este rincón un lugar óptimo para el descanso vacacional, así como para el retiro de muchos jubilados que han encontrado en esta perla del Mediterráneo un verdadero paraíso.
 
Junto a su bahía está su puerto pesquero y deportivo, bañado por el Mediterráneo, y como es de suponer, también su Paseo Marítimo que se prolonga desde el Club Náutico hasta el antiguo pueblo de pescadores, ofreciendo todo tipo de tiendas, restaurantes, bares y cafeterías de todo tipo, la mayoría con terrazas veraniegas.
 
Un original y popular mercadillo callejero ofrece todos los martes, la posibilidad de realizar algunas de nuestras compras más deseadas, aunque habrá que utilizar el regateo, así como los productos de primera necesidad. Aquí se reúne la gente venida de todos los pueblos cercanos de esta parte de la Costa Blanca. Y, ya en lo más alto de Altea, encaramado en un cerro al que se asciende por cuestas empinadas y pequeñas callejuelas con escaleras, se encuentra la Plaza de la Iglesia, en lo que hoy se conoce como Casco Antiguo, y que no es otra cosa que el corazón que da vida a todo este pueblo. Aquí, es donde se dan cita la gente que desea relajarse, ya sea paseando por sus estrechas y empinadas calles llenas de tiendas y restaurantes, o simplemente aquellas que se sientan a tomar un “Agua de Altea” en alguno de los concurridos bares de la Plaza, como es el caso de La Mascarada.

Gastronomía:

La Comunidad Valenciana ha ganado una fama muy merecida gracias a la popular paella y a los platos derivados del arroz y acompañados de pescados y mariscos, aunque también cuenta con otros que sin ser tan conocidos, son muy sabrosos, y que son una auténtica delicia para el paladar. La gastronomía en esta parte de Alicante es igual que la de casi toda la ruta costera de esta Comunidad Autónoma, aunque los arroces se preparan de diferentes formas: con pescado, marisco, pollo, conejo y paloma. Son muchos los lugares donde es posible probar estos platos, por lo que no será nada difícil localizarlos.

Dónde comer:

En el centro de Altea, junto al Paseo Marítimo, existen infinidad de restaurantes y tascas donde poder comer, como lo demuestran El “Rest. Bodegón de Pepe” (Pº del Mediterráneo, 4), uno de los rincones con mayor historia de Altea, por donde han pasado todo tipo de famosos y que ofrece sardinas, habas y mejillones al vapor. El "Rest. Pato Loco", especializado en parrilladas y freiduría de pescados, así como en pato en todas sus versiones. Continuando el Paseo Marítimo encontramos "Rest. El 21", (San Pere, 45); y algo más alejado el “Rest. El Patio" ((Av. del Puerto, 9 Tel: 965843989) frente al Club Náutico que también cuenta con un buen restaurante. Un poco más alejado está la “Pizzería Il Timone", donde preparan excelentes pastas y pescados, además de carnes y otros platos. Todos estos restaurantes, y otros más, se encuentran ubicados en pleno Paseo Marítimo, frente a la bahía de Altea.
 
Ya en lo alto del Casco Antiguo, Junto a la Plaza de la Iglesia, hay otros tantos restaurantes, tal vez más especializados, adonde la gente acostumbra ir a comer y a cenar, o a tomar una copa por la noche. Uno de los locales más famosos y divertidos que merecerá la pena visitar es el "Rest. La Costera" (Costera del Mestre de Música, 8 Tel: 965840230), aunque habrá que reservar mesa con bastante antelación. El “Rest. Raco de Toni" (Av. del Generalísimo, 27 Tel: 965841763), ofrece una buena cocina popular a base de pescados, arroces y mariscos. El "Rest. L'Obrador" (c/ Concepción, 15 Tel: 965840906) es una pizzería y restaurante italiano muy conocido y clásico de la zona, uno de los más antiguos y concurridos de esta parte de Altea, y que está situado en la calle Salamanca esquina con Concepción Tel: 965840906. El Rest. "Ousteau" (c/ Mayor, 5 Tel: 965842078), es uno de los mejores y más caros donde hay que reservar mesa. No muy lejos de aquí, junto a la Plaza de la Iglesia, se encuentran una serie de simpáticos bares y tascas, además de pequeños restaurantes, donde es posible cenar o picar alguna cosa y tomar copas. Uno de los más famosos es "La Mascarada", un local muy bien decorado con cientos de máscaras de todo el mundo y un pequeño museo en la primera planta, donde preparan todo tipo de cócteles y las mejores "aguas" de Altea.
 
En el camino hacia Callosa, en la pequeña localidad de Altea la Vella, se encuentra el “Rest. Ca Toni" (Tel: 965848437), que ofrece la mejor cocina tradicional valenciana.
 

Excursiones por la Sierra:

Recorrer los alrededores de Altea en nuestro propio vehículo para descubrir los otros tesoros que se esconden en las cercanías de este simpático pueblo, es una alternativa a tener en cuenta cuando viajamos por esta zona de la Costa Blanca. Hay dos posibilidades que merecen la pena y que son de corta duración. Una es la que conduce, por la carretera C-3313, hasta Castell de Guadalest, un hermoso pueblecito serrano de origen árabe ubicado en lo alto de la montaña y rodeado por las murallas del Castillo de San José, a mitad de camino entre Altea y Alcoy, y que está a tan sólo ...kilómetros de distancia. La otra posibilidad es dirigirse hacia la Sierra de Bernia por la parte occidental, para finalizar en Pego, un pueblo situado en lo más alto de esa sierra y que ofrece una vista magnífica de la otra parte de la Marina Alta. Se puede continuar por la C-3313 con dirección a Alcoy, hasta llegar a los pies de la Sierra de Almedia, donde pronto se divisa el Castell de Guadalest, un bello pueblecito de origen árabe, que está en lo alto de una montaña rodeado por las murallas del Castillo de San José, y a donde se accede caminando desde la plaza del aparcamiento. Desde este punto se divisa el embalse de agua potable que abastece a esa parte de la Marina Baixa. En el camino podemos detenernos a comer en alguno de los restaurantes de carretera, lo mismo que en cualquiera de los que existen en el interior de este pequeño pueblo. En Guadalest se recomienda visitar el Museo Etnológico, así como el Museo Max de miniaturas.
 

La otra posibilidad sería, una vez en Callosa d'en Sarriá,

girar a la derecha por la carretera comarcal C-3318, con dirección a Pego, que está a 44 kms de Callosa. En cuanto se sale de esta población pronto aparece una señal que indica las Fuentes de Algar, donde nace el río que lleva su nombre, y donde también podremos refrescarnos o bañarnos si el tiempo lo permite. Un poco más adelante está Tarbena, situada a 11 kms de Callosa, y desde allí sólo 15 kilómetros la separan de Parcent. Esta carretera tiene algunas pequeñas curvas, aunque se hace más agradable cuando se va cogiendo altura. Pronto se llega a Pego, que está a 16 kms de Parcent. Una vez allí e puede continuar hasta Oliva, situada a 22 kms de Pego, o girar a la derecha por la C-3311, hasta llegar a El Verger, a 11 kms, desde donde podremos regresar a Altea por la A-7 o por la N-332.