Viaje a las SEYCHELLES “Un paraíso natural frente a las costas de África”

Recién comenzado el siglo XXI, todavía no se sabe si el archipiélago de las  Seychelles, compuesto por algo más de cien islas de coral, de las que tan sólo 30 se encuentran habitadas, son verdaderamente los restos de un continente desaparecido que  antiguamente unían a África con Asia.

En estas islas paradisíacas se han hallado rocas de más de 650 millones de años, así como una flora y fauna tan exóticas que aún hoy en día  no se han podido encontrar en ningún otro lugar del planeta. Estas islas, que como decimos son únicas en el mundo, están  a tan sólo 1.600 kilómetros de distancia del continente africano, por encima de Madagascar, de Isla Mauricio, de la Isla de Reunión y de la pequeña isla de Rodrigues, entre otras muchas, aunque algo más pequeñas.

     El nombre de Seychelles, evoca imágenes de tesoros escondidos por legendarios piratas venidos del continente europeo allá por el siglo XVII, y que se pueden encontrar tanto en el interior como en sus costas. Fue entonces, cuando el famoso marino portugués Vasco de Gama las descubrió, allá por el año 1.502, cuando se encontraba doblando el Cabo de Buena Esperanza en busca nuevos horizontes, aunque en aquella ocasión fue la pequeña isla de Almirantes la primera que divisó, y que es una de las más bonitas del archipiélago de Seychelles.  Sin embargo, ni la imaginación más desbordante apenas podría rozar la belleza vital de este grupo de islas, cuando las empezaron a poblar los colonos occidentales, que llegaban  de Francia e Inglaterra,  en su mayoría, hace más de  cuatrocientos años.

    Este archipiélago que forman las islas Seychelles  recibe  su nombre en honor del vizconde francés Moreau de Seychells, controlador general de finanzas en el gobierno del rey  Luis XV. Durante las guerras napoleónicas en Europa, el mando de las islas fue concedido al Comandante y posteriormente 2º Gobernador Chevalier Queau de Quinssi, quién las cedió a Gran Bretaña por el tratado de París, de 1.814. Este ilustre personaje continuó en su cargo durante 13 años más,  hasta su muerte en 1.927, por lo que las Seychelles no se convirtieron en colonia británica hasta ya entrado el siglo XX.

A comienzos de los años 70 se sucedieron continuos disturbios políticos en estas islas, aunque la fuerza mayor se dio en Mahé, con 325 km2 de superficie y la actual capital del grupo. Gradualmente se introdujeron reformas constitucionales para ir frenando el malestar que se respiraba en las islas, aunque de nada sirvió, ya que el poder pasó en 1.975 a manos de un gobierno de coalición y, estas islas maravillosas consiguieron su total independencia un año más tarde.

     Las islas Seychelles, con tan solo 72.000 habitantes, se encuentran literalmente a miles de kilómetros de cualquier otro lugar, por ello gran parte de su belleza reside en su fauna y flora, que han permanecido vírgenes durante muchos siglos. Se trata de verdaderos santuarios con multitud de bellísimas variedades de aves y pájaros exóticos, y con más de 81 especies de plantas que son únicas en el mundo, muchas de las cuales son tan hermosas como desconcertantes. Los aficionados a las aves, encontraran aquí  un verdadero paraíso, ya que el celo con que se las ha protegido hasta la fecha ha conseguido preservar a muchas de estas especies, algunas de las cuales están consideradas como  extraordinarias.



    La capital, de este grupo de islas que componen el archipiélago de Seychelles es la ciudad de Victoria, en la isla de Mahé, que cuenta con cerca de 20.000 habitantes, siendo, a la vez, la más grande de todo este grupo isleño. Se trata pues de una pequeña ciudad de estilo colonial, en donde existe uno de los mercados más pintorescos de esa parte del océano Índico. La calle de este mercado, conocida con el nombre de Market Street, es un calidoscopio de colores, donde las frutas, verduras, pescados y todo tipo de especias, destacan de entre los demás productos, sin olvidarse de los fascinantes artículos de la artesanía local de estas islas. Mahé, además de ser el centro político y económico de las Seychelles, guarda en sus costas todos los secretos de este archipiélago. En sus costas hay más de 68 playas paradisíacas, aunque hay dos que destacan de las demás, Takamaka y Beau Vallon, tal vez por ser las más hermosas y  famosas de esta isla, a la que suelen acudir todos los nativos y extranjeros cuando la visitan, en donde además pueden practicar algunos deportes como es el caso del windsurf, submarinismo y la vela.

    La mayoría de los habitantes de las islas Seychelles, es decir, los seychelleses, descienden de aquellos colonos franceses, así como de algunos de los esclavos importados del continente africano, o de la propia isla de Madagascar. Sin embargo, hoy por hoy, también existen muchos que se han mezclado con emigrantes procedentes de China y de India, aunque estos son una minoría.

Ningún otro lugar en el mundo ofrece una cultura comparable a la de estas hemosas islas del océano Indico, pues como dicen los propios nativos de Seychelles: nosotros seremos criollos, pero a la vez somos únicos en el mundo.

     Otra de las principales islas de este grupo, posiblemente la segunda en cuanto a extensión se refiere, es Praslin, que se encuentra a dos horas en barco, o a 15 minutos en avioneta desde la isla de Mahé. La isla de Praslin es el hogar de la  palmera conocida con el nombre de “Coco-de-Mer”, de cuyo fruto se extrae la famosa  semilla de forma bilobulada que se asemeja al pubis de una mujer. Su principal población se halla en el Valle de Mai, que es además reserva perteneciente al Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.
 
     Pero Praslin, además de ser una de las principales islas que componen este archipiélago, es famosa también porque en ella hay infinidad de bellezas naturales, como son pequeñas selvas tropicales y sus tranquilas playas de aguas cristalinas, además de los pequeños pueblos nativos que hay repartidos por toda ella, los cientos de arrecifes de coral, y un largo etcétera de otras maravillas. En definitiva, que se trata del prototipo de isla tropical a la que seguramente la mayoría de los occidentales desearíamos dejarnos arrastrar en alguna ocasión. Y, para los amantes de la ornitología, solo decir que es también aquí donde se encuentran tres de los pájaros más raros del mundo: el Bulbul de Seychelles, la Paloma de Fruta, y el Papagayo Negro .



     Denis es otra pequeña isla de gran interés, y por lo tanto otra de las bellezas de las Seychelles. Se encuentra situada al norte de Praslin, y a tan sólo 25 minutos en avión desde el aeropuerto de Mahé. Se trata de un cayo coralino de aproximadamente 130 hectáreas, cuyas inmensas playas de arenas blancas y finas, rodeadas de miles de cocoteros, ofrecen un mar rico en corales y peces marinos multicolores. El propietario de esta isla es Tonton Pierre, un ciudadano francés, quién seducido por la belleza de sus tierras la adquirió en propiedad hace ya bastantes años, aunque se encuentra abierta al público para que pueda ser visitada. Es, tal vez, el lugar ideal para los aficionados al deporte de la pesca de altura, ya que desde aquí salen diariamente embarcaciones que realizan este tipo de excursiones deportivas, entre las que destaca la pesca del marlín azul. En sus costas, con un poco de suerte, se podrán ver a miles de tortugas que llegan hasta esta isla para deshovar en el interior de la arena de sus playas.

     También la isla de  La Digue, accesible sólo por barco, se encuentra a dos horas de Mahé, y es otro de los lugares idílicos de las Seychelles, donde un aura de encanto y tranquilidad rodea a esta isla, ya que aquí, el tiempo parece detenerse. En los bosques de La Digue se encuentra el raro pájaro negro Papamoscas  del Paraíso, aunque se rumorea que ya se está  extinguiendo. Esta isla no tiene puerto natural y está rodeada, toda ella,  por inmensos arrecifes de coral. Lo más típico cuando se llega a La Digue  es alquilar un carro tirado por bueyes y recorrer la isla, parando en alguna de sus bellas calas donde poder bañarse.

     Un poco más alejada de este grupo de islas paradisíacas se encuentra  Aldabra,  otro lugar  que merecería la pena conocer, ya que se trata de la última isla abierta al publico, y que sólo se podrá visitarla si se tiene un gran interés por la Naturaleza. Para llegar hasta aquí habrá que pasar primero por la pequeña isla de Assomption, situada frente a las costas de Mahé,  y a dos horas de vuelo del aeropuerto de Victoria. Hasta la fecha, la isla de Aldabra estuvo ignorada por completo por la mayoría de agencias de viajes, así como por el turismo especializado, pero desde hace unos pocos años se ha convertido en un punto de partida obligado y en la residencia para todos aquellos que quieran disfrutar de la belleza natural de este paraíso.



      Y, para finalizar este pequeño recorrido por el archipiélago de las Seychelles, solo decir que existen bastantes más islas en este lugar, como son Therese, Aride, Fregate, Alphonse, Felicite, Desroches, Silhouette, Ile aux Vaches, etcétera, etcétera, etcétera. Todo un mundo en este rincón del océano Indico, donde sus aguas tranquilas y transparentes, no sólo nos invitan a conocerlas una a una, sino que siempre nos estarán esperando para nuestro propio deleite.

GUÍA VIAJERA


   Las islas Seychelles están localizadas por debajo de la línea del Ecuador, entre los 4º y 10º de latitud Sur, y los 55º y 56º de longitud Este, al Nordeste del océano Indico, y a 1.600 kilómetros de la ciudad keniata de Mombasa, en la costa continental africana.  Ofrece un clima templado y suave, con temperaturas que no superan nunca los 30º centígrados, lo que hace que se pueda disfrutar de una temperatura muy agradable durante todos los meses del año. Ofrece un mínimo de riesgo de ciclones, aunque las lluvias acostumbran a hacer acto de presencia en cualquier momento del año, pues se trata de un fenómeno característico de estos países del trópico. La temporada más fresca en las islas va de mayo a octubre, y la temperatura que ofrece el agua del mar nunca baja de los 23 º centígrados.
 
    A pesar de haber sido una colonia francesa y británica, la influencia inglesa caló más profundamente en estas islas integradas en la Commonwearlth, como queda reflejado en el idioma y en muchos de los recuerdos que hay en este país.

  •   La compañía Air Seychelles
  • (Tel: 913195189),
  • vuela desde España, vía París, Londres, Roma o Frankfurt, cuatro días a la semana hasta la Mahé.
  • Para entrar en Seychelles solo se necesita el pasaporte en vigor con la fecha de caducidad no inferior a seis meses, así como el pasaje aéreo de regreso.
  •  Las tarjetas de crédito son admitidas en la mayoría de los establecimientos.
  • Horario habitual de los comercios de 09:00 h a 16:00 h, de lunes a viernes, y los sábados abren hasta las 12:00 h.
  • En la  Oficina de Turismo de Seychelles en Madrid (Tel: 917020804), nos darán la información que precisemos para preparar nuestro viaje.


Texto y Fotos: Rafael Calvete