“ Vinos de Norte & Vinos de Sur”. Bueno, siempre que hablamos de los denominados “vinos de altura”, nos referimos... 


principalmente a Salta (Argentina ) con viñas a más de 3.000 msnm, con bodegas como Colomé y también a las zonas Canarias de la DOP Abona que llegan de los 300 a los 1.700  msnsm, pero en la península también tenemos vinos de altura y es que en la Alpujarra algunas viñas están situada a 1.400 msnm  (los suizos no se lo creerán) y en suelos pizarrosos , pobres, bajo la influencia de la cara norte de Sierra Nevada con lo que eso conlleva de corrientes frías y maduraciones lentas , pero con los viñedos orientados norte (Sierra Nevada) sur (Mar Mediterráneo), todo un contraste día-noche a esta altura que hace de estos viñedos un diamante que ya se está puliendo y de gran futuro.
 
De entre todas las bodegas y familias sobresale la de NESTARES RINCON una familia que apostó desde siempre por estas tierras secas y áridas, donde las pendientes permiten sacarle poco rendimiento a las parcelas o paratas (terrazas). Pero esta familia fiel a la tradición ha creado el centro temático del vino y de la Alpujarra que se llama ALPUJARRIDE, donde incluso hay turismo rural en unos parajes únicos, ya que da la impresión de encontrarnos en Austria, Suiza o similar debido a la vegetación, nieve, paisaje, etc.
 
La familia Nestares Rincon elabora tres tipos de vinos basados en las cepas Syrah, Tintilla de Granada (Tempranillo) y algo de Merlot.
 
Entre sus vinos destacan:
 
-    IN 1.O-2011 : Vino de Tempranillo +  Syrah, vino fresco, frutal y bien equilibrado, intenso en nariz, goloso pero con nervio en boca, un vino con juventud , pero con crianza, ideal para comidas más livianas e incluso para servir por copas.
 
-    IN 3.O -2009 : Este es ya un vino más serio, basado en Syrah + Tempranillo, más intenso, rico y complejo, con frescura, matices especiados que nos llevan a zonas más septentrionales, gracias a sus notas más de bayas y su tanino más delgado y elegante. Vino para beber y si alguien lo quiere pues lo puede guardar algún año más, aunque yo lo disfrutaría con algún plato como un huevo pochée con puré de patatas violeta y trufa negra melanosporum, realmente exquisito.