Vinos Parker, Primera Parte

Parker, un señor que crea controversia, un señor que cata que muy bien, a su estilo, pensemos que los americanos miran más otros conceptos de cata como peso en fruta, volumen en boca y en ocasiones los famosos tostados y un punto final algo dulzón.

 Esto está cambiando un poco en la nueva era de Parker, y ya van mirando más la elegancia, la longevidad, finura, incluso territorio y relación calidad-precio – nunca es tarde que por bien no venga -.
 
Lo que si es verdad que cuando este señor puntúa a partir de 90 puntos el vino sale en muchos medios y adquiere un valor añadido para muchos aficionados y entendidos con lo que su difusión y valor comercial va al alza.
 
Podremos criticar o no, estar de acuerdo o no, pero esta es la realidad y cuando se trata de vinos españoles , pues mejor que mejor, ya que hemos de aprovechar lo que sea con tal de que nuestras exportaciones vayan hacia delante que falta nos hace.
 
El hecho de sacar estos vinos obedece a que ,además de ser muy buenos vinos tienen una excelente relación calidad-precio, lejos de los análisis de cata profesionales, son vinos que son muy fáciles de entender para los aficionados, que son los que consumen vino, quiero decir que son los que compran los vinos, los profesionales de un sector o de otro, compramos bastante poco, eso si catamos mucho y en ocasiones es un error catar o analizar un vino desde nuestra perspectiva profesional, ante seso hemos de hacer una reflexión y pensar o ponernos por un momento en la piel de un señor que va a una tienda a comprar un vino, posiblemente este señor busque otras cosas más prácticas y sencilla que no nosotros, que muchas veces vamos buscando demasiado -los tres pies al gato-.
 
Bien después de esta introducción, ya es hora de que hable de los vinos, y estos son los siguientes:

¡¡ Importante ¡¡ todos son tapados con corcho de nuestra dehesa.

CRÁPULA, 08 ( 90 puntos) – DO Jumilla:

Un vino de sol y selección. Crápula es el producto de una selección esmerada de viejas viñas de Monastrell más Syrah y Cabernet Sauvignon. Cosecha calificada de muy buena, el vino pasó un año antes de salir al mercado entre barrica de roble francés y reposo en botella, listo para su disfrute, listo para acompañar esos platos de carnes rojas, los arroces mixtos y también para guardar.
El CRÁPULA es uno de aquellos vinos que dejan huella, un vino que favorece el disfrute , al notar sus cálidos aromas de frutos negros, con un fondo de especias, cálido y sabroso, largo y rico en final de boca. Realmente muy bueno y sorprendente.
 

CARMINE (90 puntos + ) – DO Jumilla:

CARMINE, 08. Un vino de Monastrell al 100%, un vino para el disfrute diario, un vino que expresa la potencia , presente y futuro del buen hacer a partir de esta uva tan nuestra como es la Monastrell. Viejas viñas en unión de una estancia en barricas nuevas y un corte reposo en botella, que hacen de este vino una joya del más puro Mediterráneo. Vino intenso tanto en color como en nariz, pero en boca esta intensidad se mezcla con equilibrio y un punto de elegancia, que hacen de el compañero perfecto para nuestra cocina más variada.
 

SOFROS (93 puntos) - DO Toro:


Un vino de Toro, elegante y fresco. Un vino de Toro procedente al 100% de viejas viñas con más de 80 años y plantadas en vaso de “Tinta de Toro”, a más de 750 m. de altitud. Un vino de clima netamente continental , pero con influencias atlánticas, de ahí su frescura y diferencia. De sus características en cata, que decir, es una delicia deleitarse con su rica y frutal nariz ; es un placer analizar su cremosidad, frescura y complejidad en boca, su nervio y a la vez su volumen ; detectar su notas especiadas y minerales maceradas en una frutas rojas y negras envueltas con finas maderas. Fantástico.
 

SOFROS ( 93 puntos) – DO Ribera del Duero:

Este es el hermano de la Ribera del Duero, que está como novedad en el mercado. Un vino que expresa nervio y taninos fundidos, pero presentes, una fruta negra diferente , una elegancia y acidez típicas de las zonas más calcáreas de esta gran zona. Cuerpo, raza, tipicidad y longevidad. Expresión de la Tinta Fina de viejos majuelos, expresión de la calidad de un gran ribera. Vino ideal para tomar y/o guardar y disfrutar con su evolución.
 

BARCOLOBO ROBLE SELECCIÓN (89 puntos) – IGP Castillayleón:

De las zonas más pedregosas al abrigo del río Duero, nace este vino. Uvas de Tinta Fina (85%), más Cabernet y Syrah, amparadas por un clima de sol diurno y frescor nocturno, maduraciones perfectas que después de su vinificación y posterior crianza de 6 meses en barricas de roble francés ofrece un vino, intenso, frutal fresco y equilibrado, listo para tomar a diario, listo para acompañar de forma perfecta (eso si a 16ºC) nuestras más selectas carnes, quesos y embutidos.
 

BARCOLOBO, 2008 -12 MESES EN BARRICA (90 puntos) – IGP Castillayleon:

Este vino, el hermano mayor , goza de un coupage algo diferente, tal como un 75% de Tinta Fina, 20% de Syrah y 5% de Cabernet Sauvignon. Selección de vendimia en unión de las mejores uvas que después de largas maceraciones pasan a una crianza de 12 meses en barricas de 300 litros de roble francés, hecho que le aporta cremosidad a una nariz intensa y una boca cremosa, especiada y compleja. En el final destacan los balsámicos, los tostados y sobre todo el equilibrio. Vino para beber y/o guardar, gocen de el a 16ºC, con el plato que más les guste, siempre es lo mejor.
 

CRÁPULA DULCE MONASTRELL, 2010 – DO JUMILLA:


En todo gran ágape no puede y debe de faltar uno de nuestros vinos dulces, eso si, servidos bien fríos y en pequeñas dosis. Este es el caso del Crápula Dulce, vino de la variedad Monastrell sometida a sobremaduración, que expresa una sinfonía de aromas y sabores que inundan los sentidos, donde aparecen notas de confitura de tomates, chocolate, higos, etc. Este es un vino ideal para acompañar los quesos azules, tales como el Cabrales o Picón, además de cualquier otro internacional, también para los chocolates e incluso para un buen robusto habano. Seguro que se acordarán de este escrito.
 

NDQ SELECCIÓN, 2008 ( 89 puntos Parker) – DO JUMILLA:

Un vino que se llama en realidad como “Nacido del Quórum”, no podía fallar. Y al verdad es que no falla en nada. Este s un vino que nace de viejas viñas de Monastrell seleccionadas a mano (racimo a racimo), en las laderas soleadas de la seca pero grata Jumilla. Vino en el que sorprende su frescura, sus aromas a caramelo, regaliz y toques anisados. En boca se presenta, intenso, carnoso y largo, con notas especiadas y de maderas finas aportadas por su crianza en barricas de roble francés y americano.

Todo un descubrimiento.
J. Muñoz